Fatale: la noche coreana en el corazón del Rastro.
Hay restaurantes a los que uno va a cenar y otros que invitan a dejar la noche abierta. Fatale, el bar coreano de Lis Ra en la calle de la Ruda, pertenece por vocación a estos últimos. A un paso de la plaza de Cascorro, reúne cocina, copas y una atmósfera íntima alrededor de una idea sencilla: compartir platos, beber bien y encontrar motivos para quedarse un rato más.
Es el segundo proyecto de la chef en Madrid y su expresión más informal y extrovertida. Si Na Num recoge su vertiente de autora, Fatale permite acercarse a una cocina vinculada a sus antojos —sus recuerdos y aquello que le gusta comer cuando termina el servicio o llega el fin de semana—.
Una propuesta con raíces coreanas que se mueve con libertad entre distintas culturas.

Nacho Espósito – Lis Ra – Bruno Grandi
Marina Lis Ra, de padres coreanos y con una trayectoria vital entre Argentina y Estados Unidos, ha construido su lenguaje culinario a partir de esos encuentros. En 2020 abrió Na Num en Buenos Aires y, en 2024, trasladó el concepto a Madrid, a la calle Libertad.
Fatale nace, además, de una amistad. Nacho Espósito y Bruno Grandi, responsables de El Gordito, propusieron a Lis Ra dar vida nocturna a su local. El espacio se transforma, dispone de entrada independiente y adopta una personalidad propia cuando cae la noche.
Fatale significa «compartir» en coreano: una declaración de intenciones que también encuentra acomodo en esta nueva dirección del Rastro.

Atmósfera singular
La ambientación, a cargo de Plantea Estudio, acompaña ese cambio de registro. Una luz roja sobre la mesa compartida, la iluminación tenue y las velas dibujan una escena de encuentro íntimo, con cierto aire clandestino.
La sobriedad del conjunto concentra la atención en la mesa y en quienes la comparten.

Una carta está pensada para ocupar el centro de la mesa.
En la cocina, esa intensidad se construye desde las pastas y salsas fermentadas, los encurtidos y otras preparaciones esenciales del recetario coreano. Son el punto de partida de unos platos que incorporan referencias de otras cocinas sin perder su hilo conductor. El producto español aporta la materia prima sobre la que Lis Ra desarrolla ese diálogo.
La carta se organiza entre bocados para empezar —platos de mayor entidad y postres— con espacio para el picante, la acidez, las texturas y la profundidad de los fermentos.
El kimchi y el arroz al vapor acompañan una propuesta que invita a combinar y compartir.

La parte más húmeda
La bebida ocupa un lugar central en la noche de Fatale, con una carta de cócteles firmada por Diego Cabrera que incorpora encurtidos y pastas fermentadas para dialogar con la cocina.
Los vinos quedan en manos de Matthew O’Driscoll, sumiller de Na Num, y la oferta se completa con soju y cerveza coreana. Al frente de la sala está Gustavo Hermosillo —encargado de trasladar al servicio esa atención cercana— y pendiente del detalle que forma parte de la intención del proyecto.
L’Abrunet de Frisach Blanc 2025
Un blanco de la D. O. Terra Alta, elaborado con 100 % garnacha blanca de cultivo ecológico. Una referencia de Corbera d’Ebre que combina el perfil fresco y cítrico de la variedad con la expresión de la uva más madura.
Para acompañar la cena elegimos L’Abrunet de Frisach Blanc 2025, de Celler Frisach

GAMJA SALAD 감자 샐러드
La Gamja Salad lleva la ensaladilla al terreno coreano: patata y huevo, con el contrapunto ácido de los encurtidos, acompañados de un pan de gambas ligero, aireado y crujiente.
Un juego de texturas que invita a alternar la cremosidad de la ensaladilla con el crujido de cada bocado.

YEONEOJANG 연어장
El Yeoneojang presenta salmón crudo —marinado en soja y mirin sobre una leche de tigre de lichi— con cilantro y aceite de chile. La profundidad salina del marinado se encuentra con el dulzor frutal y la acidez de la base, mientras el cilantro aporta frescor y el chile introduce el contrapunto picante.
La recomendación es mezclarlo bien para integrar ambas preparaciones.

Gaba Do Xil Mencía 2021
Un tinto de perfil fresco y fragante, con aromas de fruta roja, flores y sutiles notas herbáceas y balsámicas. En boca muestra un paso sedoso, de cuerpo contenido y una acidez que aporta viveza al conjunto.
También acompañó la cena Gaba do Xil Mencía 2021, de Telmo Rodríguez, acogido a la D. O. Valdeorras.

DOENJANG CHICKEN 된자 치킨
El Doenjang Chicken presenta pollo salteado en mantequilla de doenjang, acompañado de jangajji de setas. La pasta de soja fermentada aporta profundidad y —un marcado carácter umami— mientras las setas encurtidas introducen un contrapunto ácido y el tofu suma cremosidad.
Una elaboración que recuerda al butter chicken, reinterpretado desde los sabores de la cocina coreana.

Arroz, tofu y kimchi: el contrapunto perfecto.
Para acompañar un pollo que es pura mantequilla, extraordinariamente tierno y jugoso, llegan el arroz al vapor sobre una base de tofu y el imprescindible kimchi —que aporta su alegre contrapunto ácido y picante—.
Y no podía faltar el kimchi, con ese toque ácido y picante que anima cada bocado.

SANDO 산도
El Sando encierra una milanesa de solomillo de ternera gallega de 200 gramos, con glaseado de ciruela y repollo, entre dos rebanadas de brioche tostado. La carne —extraordinariamente tierna— se funde en boca, mientras el glaseado aporta dulzor y el repollo introduce ese punto crujiente que «mola mazo».
Un bocado para cerrar los ojos y dejarse llevar.

BINGSU 빙수
El Bingsu llega como una delicada nieve de leche, un raspado fino al que se añade, al gusto, misutgaru: una mezcla en polvo de granos tostados como cebada, arroz, maíz y soja, entre otros. Lo coronan unos marrons glacés —castañas glaseadas cuyo dulzor nos lleva directamente a la Navidad—.
Un final que combina la ligereza de la «nieve», las notas tostadas y el bocado goloso de la castaña.

Con esos ingredientes…
Fatale propone una forma de sentarse a la mesa que encaja con su horario y su entorno: una cita que puede surgir sobre la marcha, varios platos para compartir y una copa que acompaña la conversación. La cocina de Lis Ra encuentra aquí un registro nocturno y desenfadado, con la memoria coreana muy presente y libertad para seguir otros caminos.
Fatale se traduce una experiencia gastronómica con carácter, entre fermentos, sabores intensos y bocados que invitan a compartir. Una mesa que se disfruta sin prisas —con buena conversación y esa última copa que alarga la noche en el corazón del Rastro—.
Fatale: reservas

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