EL BARCO 22: TRADICIÓN A FUEGO LENTO Y VINOS CON HISTORIA
En San Sebastián de los Reyes, Sergio Jiménez ha construido en El Barco 22 un proyecto muy personal alrededor de dos grandes pasiones: la cocina tradicional y el vino.
Natural de El Barco de Ávila, Sergio comenzó su trayectoria hostelera en Salamanca antes de llegar a Madrid. En marzo de 2018 abrió El Barco 22, un restaurante cuyo nombre recuerda a su localidad natal y al 22, su número de la suerte.
Su propuesta se apoya en tres pilares muy claros: producto cuidado, cocina tradicional y vinos de pequeños productores.

Cocinar sin prisa
Tras ocho años de recorrido, Sergio Jiménez mantiene una idea bastante clara: convertir El Barco 22 en una referencia de cocina tradicional, guisos y casquería en la zona norte de Madrid.
Una cocina que mira al pasado para seguir avanzando.
Porque en tiempos de prisas, aquí todavía se reivindican el fuego lento, los fondos, los guisos y esas recetas que necesitan horas para alcanzar su mejor versión.
Tradición, producto, vino y tiempo.
Cuatro buenos argumentos para entender El Barco 22.

El vino como parte del plato
El segundo gran pilar de El Barco 22 está en su bodega. Cerca de 200 referencias, con especial atención a pequeños productores y proyectos menos habituales, forman una selección en la que Sergio evita normas rígidas.
Aquí no existe necesariamente aquello de blanco para pescado y tinto para carne. El criterio es otro: que el vino dialogue con el plato.
Ribera del Duero, Ribeira Sacra, Calatayud, Almansa y muchas otras zonas aparecen en una bodega donde importa tanto lo que contiene la botella como la historia de quien la elabora.
Vermut rojo – Fernando de Castilla
Elaborado a partir de Palomino y Pedro Ximénez, con ocho años de crianza en barrica, ofrece profundidad, carácter y ese equilibrio entre dulzor, notas vínicas y amargor que lo convierte en un magnífico punto de partida para la mesa.
Una cultura del vino que El Barco 22 también comparte en sus conocidos “juernes”, pequeñas catas y cenas maridaje junto a bodegueros y productores.

Gildas clásicas & Chips de patata
Unas deliciosas y clásicas Gildas de anchoa del Cantábrico, donde la anchoa actúa como hilo conductor entre una sabrosa aceituna y una delicada piparra, todo ello servido sobre una base de chips caseras que aporta el contrapunto crujiente y diferente.

Aceite de Oliva Virgen Extra DOP Madrid Castizo
Una apuesta por el producto de cercanía, con personalidad y marcado carácter madrileño, que conecta territorio, origen y cocina.

Croquetas de Jamón XL
Unas croquetas de jamón de corte clásico, con rebozado fino y crujiente y un interior cremoso, sabroso y bien ligado, donde el jamón aporta toda la intensidad sin enmascarar la suavidad de la bechamel.

All & Billo, de Toni Martín.
Un vino de perfil muy natural y expresivo. En nariz aparecen recuerdos de pera madura, compota de manzana y un fondo mineral, casi de punta de lápiz. En boca gana protagonismo la acidez, que le aporta frescura y volumen, con una persistencia media-alta y un retrogusto final que vuelve a llevarnos a la pera en compota.

Torrezno de Avila
Elaborado siguiendo la tradición castellana, cocinado lentamente y terminado al momento para conseguir una corteza crujiente y ligera, mientras el interior permanece jugoso, tierno y lleno de sabor.

Alcachofa confitada con virutas de Foie y Jamón
Alcachofa confitada, tierna y delicada, acompañada de virutas de foie y jamón, que aportan untuosidad, intensidad y un sabroso contrapunto salino al conjunto.

Pago de Cirsus Vendimia Seleccionada 2024
Un coupage de Tempranillo, Merlot y Syrah elaborado en Finca Bolandín. Un tinto expresivo, con fruta roja y negra madura, notas de cacao y una boca fresca, concentrada y de tanino aterciopelado, con buena persistencia.

Guiso de Callos, Pata y Morro de Ternera
Especialidad de la casa y uno de esos platos que mejor explican la filosofía de El Barco 22. Una receta tradicional cocinada lentamente durante horas, con un resultado intenso, meloso, profundo y lleno de sabor, de los que invitan a no dejar ni un «pedacito» en la cazuela.

José del Amo
Un tinto de Castilla-La Mancha con crianza en roble, elegante y equilibrado, con fruta madura, sutiles notas de madera y buena estructura. Un vino con carácter y complejidad, ideal para acompañar la intensidad y melosidad del rabo de vaca.

Rabo de Vaca de Gredos
Rabo de vaca cocinado lentamente durante horas, meloso y profundo, servido sobre patata confitada y rematado con un delicado toque de chocolate negro, que potencia la intensidad del guiso sin restarle protagonismo.

Lustau Palo Cortado
Un vino generoso de gran complejidad, seco, elegante y profundo, con notas de frutos secos, madera y una marcada persistencia. Un vino con mucha personalidad para acompañar elaboraciones intensas y de largo recorrido.

Coulant de Chocolate con Helado de Vainilla
Coulant de chocolate de corazón fundente, intenso y goloso, acompañado de helado de vainilla, que aporta frescura y suavidad al conjunto.

Y cerramos la experiencia gastronómica agradeciendo el trabajo de todo el equipo de sala, atento, cercano y preciso en cada servicio, y el criterio del chef, capaz de mantener la esencia de una cocina tradicional llevándola con personalidad al presente.
Porque al final, en El Barco 22, todo suma: producto, técnica, vino, servicio y una manera muy clara de entender la mesa.
Dirección: C. de María Moliner, 7, 28702 San Sebastián de los Reyes, Madrid

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