Biri Biri: chispa Argentina irresistible en Madrid. En el vibrante barrio de Justicia, calle Belén 6, las chefs argentinas Manuela Lorenzo y Sofía Cicinelli han dado vida a Biri Biri, ese «algo» inexplicable de la jerga porteña que se traduce en «hablar sin parar», «parlotéo», «bla, bla, bla» .
Desde su apertura en 2025, este bistró sin etiquetas ha conquistado Madrid con una cocina libre donde mandan sus ganas de cocinar —guiños sutiles a la tierra natal, fuera de carta constante y cócteles que invitan a quedarse—.

Ambiente de bar de barrio con barra animada, perfecto para citas informales o cenas compartidas a un ticket medio de 35.-/40.-€, donde todo fluye con naturalidad. Cruzas la puerta y te envuelve esa invitación inmediata: paredes que respiran Madrid castizo con alma argentina, iluminación cálida y un jaleo alegre que no para.
No es postureo: es un sitio para dejarse llevar, con mesas que piden conversación y un servicio que conoce cada plato como propio.

Manuela Lorenzo y Sofía Cicinelli comandan Biri Biri con absoluta libertad creativa: evocaciones delicadas a sus raíces argentinas, creaciones diarias fuera de carta que deslumbran, cócteles magnéticos que retienen en mesa y platos humildes cargados de alma, maridados con caldos únicos del suelo que exaltan el Biri Biri en cada copa alzada.
«Queríamos redoblar la apuesta gastronómica… una carta tranquila y contemporánea para acercarnos a Argentina desde otra óptica»

Nuestra Panera
Esta panera no es simple aperitivo, sino declaración de intenciones: texturas que crujen, «umami» profundo y un primer bocado que promete la sazón argentina en cada plato por venir.
Hogaza de masa madre crujiente, mantequilla de ajo negro sedosa y escamas de sal.

La «parte húmeda» brilla con una selección impecable de vinos naturales, liderada por el espumoso ROCAMADRE Pet Nat 2024 —fresco, burbujeante, con afrutadas vibrantes y chispa que envuelve cada plato de la experiencia—.
Un extraordinario Pet Nat del Valle de Uco argentino, con su mineralidad sutil y efervescencia juguetona, emerge como el hilo conductor perfecto que une la sazón porteña al espíritu Biri Biri.

Labneh
Pistachos caramelizados que crujen con miel picante y un hilo de AOVE, cebolla crispy, toque de tajín y cebollino fresco sobre su base cremosa de queso fresco —una untuosidad densa y fresca que pide mojar la focaccia recién horneada hasta no dejar rastro—.
Este labneh no es un entrante más: es un hit absoluto que justifica la visita por sí solo, un equilibrio magistral de dulce, picante, ácido y crujiente que despierta el paladar.

Pebete de Vitel Toné
Láminas finas de ternera cocida a baja temperatura, servida fría y bañada en una salsa untuosa de atún, anchoas y alcaparras fritas crujientes, coronada por un «bollito brioche» esponjoso que desprende ese aroma nostálgico a pan de leche de las meriendas de mamá.
Reconfortante hasta el alma, este clásico reinventado grita infancia en cada bocado: tierno, frío, salino y dulce en equilibrio perfecto.
Un <<guauu>> que transporta directo a las mesas familiares de Buenos Aires.

Molleja
Exterior dorado y crujiente que se rompe con un chasquido. Interior jugoso y tierno que se deshace en la boca. Acompañada de berenjenas al escabeche con su punto ácido y trocitos de lima fresca que elevan la intensidad.
Transforman este corte estrella de la pampa en un irresistible himno a la parrilla argentina que obliga a repetir y repetir y repetir…

Setas con puré
Setas carnosas y terrosas que se posan sobre un puré sedoso de zanahorias confitadas.
Salsa de maní envolvente, sésamo tostado, cilantro fresco, cebolla crispy y lima que corta con acidez precisa.
Vegetal puro que sorprende por su profundidad: texturas que crujen y se funden, un guiño asiático-argentino donde el hongo manda y la lima despierta capas inesperadas de sabor.
Un plato que narra la versatilidad de su cocina sin etiquetas.

Entraña
Corte estrella argentino cocinado a la perfección, con una sutil costra caramelizada que atrapa los jugos.
Salsa tártara cremosa y fresca que equilibra con salinidad exacta. Tierna en el interior, vibrante en el exterior, esta joya cárnica se vuelve adicción pura.
Técnica argentina en estado puro —ese vuelta y vuelta impecable que solo las manos expertas saben dominar—.

Helado de Boniato
El broche lo pone el helado de boniato con caramelo de miso y pistachos garrapiñados: cremoso, salado-dulce, una pasada que deja el paladar vibrando. ¡Increíblemente delicioso, sin duda!
Postres con guiños creativos que redondean una experiencia sin fisuras.

Biri Biri no reinventa la gastronomía argentina, sino que la vive con libertad y sazón única en el corazón de Chueca. Cocina sincera de antojos cotidianos, un ambiente vibrante que invita a la charla incesante y platos irresistibles que aseguran el regreso.
Biri Biri: enlace
Reservas: covermanager.com

0 comentarios en «Biri Biri: chispa Argentina irresistible en Madrid»Añade el tuyo →